23 diciembre 2008

Cuando "modernización" era posibilitar el alargamiento de la jornada laboral

El Parlamento Europeo se ha posicionado mayoritariamente en contra de la jornada de 65 horas. La aprobación en junio de una directiva europea (no ratificada ahora) para posibilitar el alargamiento de la semana laboral a 60 o 65 horas semanales, o incluso más, generó un debate en el que queda clara la dimensión ideológica del lenguaje sobre el marco laboral

  • El País (10-6-08): se hablaba de “duro golpe al derecho social”, recordando que la jornada laboral máxima de 48 horas semanales fue aprobada por la Organización Internacional de Trabajadores en 1917. Sin embargo, también se afirmaba que con la nueva directiva de tiempo de trabajo “se consagra la libertad de elección del trabajador en materia de jornada”. Un día más tarde El Roto publicó esta viñeta.

  • Europa Press: “se contemplan una serie de salvaguardas para garantizar que los trabajadores aceptan el 'opt-out' voluntariamente y no forzados por temor al despido".
  • La Rioja.com: la patronal CEOE “reclama” y “solicita” que no se realicen «análisis catastrofistas».

  • ABC (11-6-08): su editorial aseguraba que con la aprobación de la directiva la UE "ha dado un paso hacia la liberalización y modernización de las relaciones laborales. Un paso que efectivamente supone una ruptura con una historia de tutela e intervención constante, más propia de economía inmaduras. Como mínimo, debemos felicitarnos por la apertura de este debate sociolaboral en toda Europa", acusando de "visión maniquea" la crítica global a la directiva.

Por cierto, ¿por qué en general los discursos llamados “desacomplejados” son siempre conservadores o ultraconservadores?


Saber más:

    • En 2005, el entonces director gerente del Fondo Monetario internacional, Rodrigo Rato defendió un incremento de la jornada laboral en Europa. (El País/El Mundo 24-2-05)


    02 septiembre 2008

    Qué contamos, qué ignoramos, y qué nos resulta indiferente

    El filósofo Daniel Innerarity (en la foto, de filosofos.org) observa en el Diario Vasco una "dinámica habitual" en la política y en las empresas: "no saben lo que ocurre"






    Desconocer la realidad por falta de interés, por orgullo o por temor. El vicesecretario general del Partido Socialista, José Blanco ha dicho que los españoles "viven mejor que nunca, aunque alguno tiene algún problema". Como si se contasen con los dedos de la mano. Retrato de un síndrome monclovita al cuadrado.


    Este tipo de conducta está harto extendida. El dibujante de Diario de Noticias J.J Aós publicó la viñeta de abajo (23-8-08). El periódico se hacía eco de que según el Ministerio del Interior afgano, un bombardeo de Estados Unidos había matado a 50 niños y 19 mujeres. Aós tiraba de ironía a propósito de una rinoplastia a la que se había sometido Letizia Ortiz .





    ¿Con qué noticias nos indignamos?
    ¿Nos indigna saber que los Objetivos del Milenio a este ritmo se cumplirán en cien años en vez de en 2015? Nuestro catálogo de indignación es el de nuestros valores.

    ¿Sabemos qué son los Objetivos del Milenio*? ¿Indigna la deuda externa? ¿Indigna el hambre, el comercio injusto, las enfermedades resolubles, la violencia de género, la violencia a secas? ¿Indignan las pensiones de mala muerte, que 4 millones de españoles ni lleguen a mileuristas, o que dos millones y medio de europeos carezcan de hogar?

    La pobreza extrema es el resultado de distintos extremismos. Un mundo que la consiente tiene muy poco de moderado. Si esta brecha no es humanamente correcta, se necesitan mecanismos distributivos correctores, pero ya, no dentro de cien años.
    En la época de la fugacidad de las cosas, la pobreza extrema se enquista como un ingrediente permanente -pero de tercer orden- de la realidad mundial. Con un elemento añadido, como advirtió hace tiempo Bru Rovira en el magazine de La Vanguardia:

    "hoy apenas existe un lugar de la Tierra donde los seres humanos permanezcan ajenos a lo que ocurre más allá de su propia realidad. El pobre sabe que es pobre. El rico conoce la realidad de los pobres. El enfermo de sida sabe que existe una medicación que puede salvarle la vida, y el que no tiene acceso a ella sabe que al otro lado del muro los enfermos sobreviven".

    Viene a decir Bru Rovira que sabemos que somos unos privilegiados y tenemos miedo a perder nuestra posición. El mundo se parte entre el nosotros y los otros.
    Un marco distinto, donde el derecho a una existencia digna esté protegido política y jurídicamente, debería ser el horizonte de todas las personas que apuestan por la convivencia y la democracia. El mundo es mucho más que un gran mercado, y hay necesidades básicas que deben estar cubiertas.

    *Los llamados Objetivos del Milenio son progreso: acabar con la pobreza extrema, con el hambre, conseguir educación primaria universal, igualdad de género, reducir la mortalidad infantil y mejorar la salud materna. Hacer la guerra al SIDA, al paludismo y otras enfermedades; garantizar la sostenibilidad del Medio Ambiente, y crear una alianza mundial por el desarrollo. Son metas tan elementales que teóricamente todo el mundo las suscribe. Son metas, al parecer tan secundarias, que llevan camino de no lograrse.

      18 julio 2008

      "Mal comunicados"

      En la revista catalana Illacrua, el analista Jordi García Jané cuestiona la calidad de los llamados "medios de comunicación alternativos"
      "De hecho, la inmensa mayoría son para el consumo interno de los activistas y raramente llegan a círculos sociales más amplios", subraya. "Tendrían que ganar credibilidad y eso implica ser más rigurosos", continúa. Garcia Jané les demanda informaciones "más útiles" y superar "la atomización y la poca colaboración" entre dichos medios.

      Concurrir por la atención pública con una comunicación elaborada no es nada sencillo, y aún más complicado resulta hacerlo a contracorriente:

      • Comunicar JUSTICIA SOCIAL, en un tiempo sin utopías colectivas, con importantes dosis de escepticismo.

      • Comunicar RESPONSABILIDAD PÚBLICA, en un tiempo de fuerte individualismo y desregulación.

      • Comunicar COMPROMISO SOCIAL, cuando los vínculos sociales tienden a ser más frágiles.
      • Comunicar CONCIENCIA CRÏTICA, cuando cierta sensibilización puede insensibilizar.

      • Comunicar LAS CAUSAS POLÍTICAS DE LA DESIGUALDAD, cuando el interés por la macropolítica es minoritario.

      • Comunicar LA POSIBILIDAD DE UN FUTURO MEJOR, cuando se vive tendencialmente en un presente continuo y la idea de la inevitabilidad de la pobreza está muy arraigada.

      • Comunicar SOLIDARIDAD, con un mensaje similar al de tantas otras organizaciones.

      • Comunicar LA EXISTENCIA DE LA POBREZA, cuando el entretenimiento va copando espacios y lo que se percibe “triste”, salvo en momentos excepcionales, a menudo queda relegado.
      • Comunicar SOCIALMENTE SIN ABURRIR cuando hay tanta tendencia al aburrimiento.
      Saber expresarse, informar y argumentar. La prueba de que no resulta sencillo es que se echa en falta. Como escribió la periodista catalana Montse Santolino, en la revista Directa (octubre 2006) “lo que difícilmente tiene excusa es que después de tantos años de protagonismo social de las ONGD en España y Cataluña, la lucha contra la pobreza mundial no disponga de un razonado y razonable soporte social, susceptible de transformarse en exigencias políticas”.

      Saber más:
      • "Una parte esencial de su labor (de las ONGD) deberá ir encaminada a (...) movilizar a la ciudadanía para denunciar, ejercer presión, buscar y proponer alternativas ante las injusticias que afectan a los pueblos desafavorecidos de la Tierra".
      (Fte: Código de Conducta de las ONG de Desarrollo, CONGDE 1997)


      • La denominada comunicación alternativa también ofrece visiones sesgadas y deformadas. Sin receptores es menos comunicación y menos alternativa.

      26 junio 2008

      Política, imagen y negocios: los dogmáticos no se suelen reconocer a sí mismos

      1. EN POLÍTICA SE BUSCAN FOTOS PARA CREAR SENSACIONES que cristalicen en VOTOS; imágenes con más carga política de lo que parece. Por ejemplo: Bush bailando danzas o haciendo como que dirige una orquesta se hace menos antipático, más próximo y majete, menos guantanamero. Para saber venderse es imprescindible conseguir que te quieran comprar.
      2. ALCANZAR EL PODER POLÍTICO TRAE MUCHÍSIMO DINERO. Pero hay quien manda cuatro, ocho, doce años, y quien manda siempre. Los partidos adeudan y los bancos fían, por ejemplo, entre tañidos a competir en retrocesos sociales, como si cada recorte fuese sana poda.
      3. LOS DOGMÁTICOS NO SE SUELEN RECONOCER A SÍ MISMOS, pero muchos cuidan sus apariencias. En una sociedad mediática es lo que toca. Y con capital es más fácil: poderoso caballero es anunciante.
      4. LA BATALLA DE LA OPINIÓN LA GANA QUIEN CONSIGUE TRANSMITIR CON CREDIBILIDAD LA IDEA DE LO INEVITABLE, DEL NO HAY MÁS REMEDIO. La competitividad es una fuente continua de consignas en este sentido. Inevitable que bajen los sueldos, que florezcan los micropisos, los planes privados de pensiones, o las jornadas maratonianas. Lo inevitable no admite muchas valoraciones éticas. Es como discutir si es reprobable que cuando se pone el sol se hace de noche. Por eso buena parte del debate social está en la contraposición de prioridades en el gasto público, y en la defensa irrenunciable y exigente de los derechos humanos como hoja de ruta del desarrollo.
      5. ¿QUÉ SUENA MÁS FAMILIAR, “los negocios son los negocios” o “los derechos humanos son los derechos humanos”? Tan obvio como que en diplomacia cancelando negocios apoquinan primero los mandatarios. Olvidando o pisoteando derechos, pagan las víctimas. Porque también existen victimas fuera del terrorismo. Y violencias y violentos con lustre. Y “asuntos de estado”, y asesores y “servidores”, y dictados y desiertos, y una cantera de abusos comerciales y crediticios.


      Saber más: 

      • El liberalismo se aplica con incoherencia, recuerda Pablo Martínez Osés, de la Plataforma 2015, porque la UE y EEUU cuando les conviene abrazan las políticas proteccionistas.
      • La crítica al liberalismo tampoco puede dejar de lado la paradoja migratoria, y el hecho de imponerlo a países con economías más débiles.

      12 junio 2008

      Palabras con sabor a ricino

      Términos o expresiones que mejor no hubieran existido o tuviesen otras connotaciones


      Escuela de las Américas, Villa Grimaldi, pronunciamiento militar, 9 milímetros parabellum, zulo, gulag, "socialización del dolor", lenguaje de las pistolas, dialéctica de los puños o las pistolas, daños colaterales, 11 M, “con la soga al cuello”, napalm, enemigo del pueblo, caudillo, Libertad Duradera, "retenidos", bombas de racimo, "bolsas" de pobreza, minas anti persona, depurar maestros, depurar bibliotecas, hambruna, dictablanda, apartheid, 11 S, bombas inteligentes, ajuste estructural, bombas lapa, "paseos", pasado por las armas, cárceles del pueblo, Revolución Cultural, checas, txakurrada, Destino Manifiesto, "que inventen otros", "el patio trasero", “la maté porque era mía”, metisaca, pinchar en hueso, ajusticiar, “la bañera”, Tormenta del Desierto, Justicia Infinita, Síndrome de Estocolmo, "Operación Invierno Caliente" …
       

      Alguien también me apuntó las expresiones "mi marido me pega lo normal", "la dote", "trabajar como un negro", y "guerra preventiva".

      ¿Seguimos? 

      05 junio 2008

      Armas y negocio: denunciando el comercio armamentístico

      De unas declaraciones en Cadena Ser.com (3-6-08) del corresponsal de guerra y fotógrafo español Gervasio Sánchez, autor del célebre libro "Vidas Minadas"

      "Un presidente del gobierno español, se llame Suárez, Calvo Sotelo, González, Aznar o Rodríguez, tiene la obligación de incidir lo menos posible en el mercadeo vergonzoso de la muerte. No sé lo que conlleva ser o no ser la octava potencia mundial en venta de armas (en otros indicadores de desarrollo ocupamos unos puestos muchos menos llamativos). Lo que sí sé que me siento avergonzado de ser ciudadano español cada vez que encuentro armas españolas en los campos de batalla. Sueño con un presidente que tenga las agallas suficientes para poner fin a esta vergüenza aunque me temo que nunca se cumplirá".

      Y añadía: "Hace 10 años los socialistas era muy solidarios con las víctimas de las minas cuando estaban en la oposición. Aplaudían las críticas a los populares y aseguraban que iban a cambiar las reglas del juego en cuanto alcanzasen el poder. Ahora en el poder han duplicado la venta de armas españolas entre 2005 y 2006".


      Saber más:


      30 mayo 2008

      El hambre y los derechos humanos deberían ocupar la política

      El Roto, El País (28-10-99)

      Entre tanto ruido discursivo, es fácil olvidar el principio de referencia básico: el valor de la dignidad humana y su necesaria salvaguarda

      Para desvelar las causas de la pobreza, teórica prioridad de las ONG de desarrollo, es necesario apuntar más a la economía y la política, y comunicar mejor en un asunto donde no es fácil influir. El desarrollo transfronterizo importa poco. No se percibe conflicto en la extrema desigualdad, ni ventajismos comerciales crónicos, sí una incapacidad rotundamente ajena, que incomoda sólo durante unos segundos, porque en general preferimos no conocer su situación.

      El hambre es erradicable y no lo parece. Debería ocupar un espacio central en la política. No se trata de un fenómeno desconectado de la economía, ni de una simple estadística. Sin embargo, los compromisos se incumplen sin temor a perder elecciones.

      ¿A cuántos seres humanos no amparan los derechos humanos?

      Sesenta años después de su proclamación, no deberían ser un desiderátum. Están para cumplirlos. Su respeto garantizaría un enorme progreso, y no sólo ético.
      Los DH conllevan un deber de exigencia legislativa y dotaciones presupuestarias. Requieren de un compromiso de protección pública a favor del trato digno, de la libertad, la igualdad y la fraternidad. El pisoteado artículo 25 de la Declaración, por ejemplo, afirma en su punto 1 que “toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad”. A menos derecho más pobreza, por lo tanto. El artículo 26.2 proclama que “la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz”.
      Cuántas personas hoy se negarían a suscribirlo.

      Más información:

      Según la Declaración de Derechos Humanos aprobada en 1948:
      • Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.
        Ninguna persona será sometida a tortura ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.
      • Toda persona tiene derecho a un nivel de vida que asegure su salud, su bienestar y el de su familia.
      • Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.

      28 mayo 2008

      La idea

      Presionar políticamente para la consecución de los Objetivos del Milenio y evitar la impunidad

      ¿Qué pasará en la política internacional si no se alcanzan? ¿Caerán gobiernos? ¿Dimitirán altos cargos? ¿Se hundirá la credibilidad del G8?

      ¿Se recortarán drásticamente los gastos militares? ¿Se ampliará el significado de la inseguridad ciudadana? ¿Se desplomará “la economía”? ¿Se seguirá diciendo que la lucha contra la pobreza es una prioridad? ¿O más bien se apuntalará la interesada sensación de que la desigualdad extrema es inevitable, como una irremediable siniestralidad, como si los derechos fuesen sólo intenciones?

      “La lucha contra la pobreza es el gran cambio del tiempo que nos ha tocado vivir y el gran logro que nuestra generación puede aportar”, afirma Paloma Escudero, directora de Unicef Comité Español. Sin embargo, los llamados Objetivos de Desarrollo del Milenio , aunque factibles y urgentes, son impopulares, por desconocidos.

      • Si no se difunden más, aún tendrán menos posibilidades de alcanzarse. Objetivos fundamentales, aunque importen más bien poco e interesen más bien menos.
      • Porque hay problemas muy reales que demandan otra macropolítica y otra macroeconomía, más que simple filantropía.
      • Porque ignorar la solución a injusticias de tal envergadura es el primer paso para no reducir las desigualdades. Sin diagnóstico no hay tratamiento.

        La pobreza en el mundo es la manifestación de una desigualdad extrema, nada trivial ni casual, que no turba ni se pone seriamente en cuestión, porque los vínculos en una sociedad de consumo se ciñen con fuerza al ámbito clientelar. En medio de fuertes dosis de indiferencia y escepticismo, la utopía pierde cualquier consideración positiva, y acaba por percibirse como algo inservible, un remedo de ilusiones melifluas y románticas, para comodidad de poderes con escasísima o nula determinación por el equilibrio social. Para el filósofo Daniel Innerarity, «un proyecto político tiene que encarnar una esperanza, razonable e inteligente, o no pasará de ser más que la inercia necesaria para seguir tirando». Aunque obviando la pobreza mundial se demuestra no tener una idea real de nuestro tiempo, la desigualdad extrema y crónica abona el escepticismo y apuntala la impresión de que la extensión masiva de los derechos humanos a medio plazo es escasamente factible. Ciertamente el panorama apunta a que transitamos por otra década perdida para el desarrollo.

      De la beneficiencia al derecho

      La pseudo-globalización actual es humanamente insostenible, con fragilísimos principios éticos. Requiere más derechos humanos y menos desigualdades, para lo cual necesita otras políticas, con líderes preocupados y preparados, más abiertos al mundo. La desigualdad extrema no es una maldición del destino. Forma parte de la primera realidad de este planeta, pero debido a múltiples intereses no se visibiliza lo suficiente.
      Es preciso pasar de la beneficencia al derecho; de la compasión a la justicia; cumplir con los llamados Objetivos del Milenio si de verdad se quieren extender las oportunidades. Superar un ombliguismo tan políticamente irresponsable como interesado; esa tracción a conservar el status quo y a cubrirse bajo el paraguas de la ley del más fuerte. Los Objetivos del Milenio no son objetivo y nadie habla de ultraje.


      08 abril 2008

      La idea

      Cuestionar qué componente emocional está en la base del altísimo gasto militar; dar más importancia a los incumplimientos políticos en materia de pobreza; aprender a establecer prioridades haciéndose preguntas de este tipo


      • ¿Cuántos submarinos nucleares necesita el mundo? ¿Cuántas instalaciones de acceso al agua potable y de saneamiento?

      • ¿España estaría más equilibrada con mayores gastos en salud y educación retraídos del presupuesto militar?

      • ¿España necesitaba prioritariamente 2.600 misiles anticarro comprados en 2007? ¿Y 24 misiles Tomahawk? *(fte. Justícia i Pau)?

      Se calcula (fte.CONGDE) que con una inversión anual de unos siete mil millones de euros (menos del 1% de los gastos militares mundiales en 2005) podrían reducirse a la mitad para 2015 el número de personas sin acceso al agua. Casi el 90% de las muertes producidas en el mundo por diarreas, segunda causa de mortalidad infantil, están relacionadas directamente con un déficit en el abastecimiento de agua y saneamiento. Más de dos millones de niños y niñas fallecen cada año por enfermedades derivadas de un saneamiento deficitario. El 40% de la población mundial carece de sistemas de saneamiento adecuados.


      Saber más: para qué tantos cañones
      "Los soldados, los caballos, las cornetas, los tanques, los cañones, la banda de música, todo venía con mucho brillo, como trayendo el sol en andas, y cuando pasaba el desfile se quedaba la calle como nublada. Las señoras a las que les habían matado el marido en la zona roja o en la zona nacional decían que para qué tantos desfiles y tantos cañones, pero la gente les miraba con lásitima y prevención, pobre señora, no levanta cabeza desde lo del marido, se ha quedado como alelada, ya no le gustan los desfiles ni nada".

      Francisco Umbral, "Memorias de un niño de derechas" (destino, 1972)

      04 marzo 2008

      Por el respeto migratorio


      Las ONG han de tener presente su dimensión política y no enmudecer en debates como la inmigración, porque se están azuzando recelos muy perniciosos como enganche electoral.

      Cotiza en el asunto de la inmigración, una mirada defensiva, que olvida la persistencia de desigualdades extremas. Porque para desorden, el de la miseria; para división, la generada por la pobreza y la marginalidad; o para sinrazón la impagable deuda externa (en 2005, según la Plataforma 2015, los países del sur transfirieron a los enriquecidos más de 510.800 millones de dólares en ese concepto, casi cinco veces el flujo de ayuda oficial al desarrollo de norte a sur en ese periodo).
      Se insiste en estas elecciones generales en que los inmigrantes son sujetos con los mismos derechos y obligaciones que los españoles, pero esta razonable posición no contempla ni remotamente la posibilidad de que todos los que se encuentren en situación legal participen con su voto. Si al menos la mitad del colectivo pudiese votar, los discursos de ciertos mítines seguramente serían diferentes.
      Por cierto, sólo en España, los inmigrantes, sujeto paciente de una desmentida estrategia conservadora para tocar más poder, aportan con su trabajo el dinero necesario para sufragar 900.000 pensiones.

      La imagen: viñeta de El Roto en El País (28-2-08)

      Más información:
      • De un reportaje en La Gaceta (11-10-06):
      "Ecuatorianos, colombianos, argentinos, bolivianos, peruanos... Los inmigrantes latinoamericanos se diseminan por España como tacos de pollo por una ensalada césar. Si quieren un dato que les corte el resfriado otoñal, les diremos que son más de un millón de personas". (...) Con semejante número se pueden llenar varios ejércitos o llenar un país".
      • "Frente a los cuatro catedráticos de Derecho Constitucional consultados por el Defensor del Pueblo que consideran constitucional la Ley de Extranjería, otros siete juristas consultados recientemente por EL PAÍS ven inconstitucionales los preceptos de dicha Ley que niegan a los inmigrantes sin permiso de residencia los derechos de reunión, manifestacíón, asociación, sindicación y huelga" (El País 24-3-01)

      27 febrero 2008

      Palabras huecas: el riesgo de que el lenguaje se vacíe de contenido

      Elecciones Generales 2008: Hay palabras que suscribe todo el mundo, pero su significado en realidad se pone en tela de juicio o se ignora

      Todo el mundo habla de integración, pero la inmigración se agita en España como un factor de desgaste de la sanidad y la educación públicas por el principal partido de la oposición. Todo el mundo habla de solidaridad, pero su peso político es tan ligero como para que la cooperación al desarrollo pasase prácticamente inadvertida en el primer debate entre Zapatero y Rajoy. Todo el mundo habla de ética, pero la educación para la ciudadanía es un arma arrojadiza.

      Por eso es tan necesario que las organizaciones sociales defiendan sus valores con más brillantez. Hablar distinto y atender al lenguaje, incidir. No hay exceso de información en las ONG, sino de retórica promocional, argot técnico y lugares comunes. Y así es más difícil hacer cooperación sin paternalismo, y ser un lobby incisivo para que las cosas cambien.

      Saber más: Por una redefición del éxito y del fracaso económico

      Dos conceptos que se deberían revisar a la vista de la macro desigualdad mundial. Sin embargo, arraiga un neoliberalismo que desdeña debates relacionados con la justicia social, la ética y la cultura de paz, porque son un freno para sus intereses

      • El porqué o el para qué de la política y la economía

        Por qué hay paraísos fiscales en vez de paraísos sociales. Por qué la ecología tiene más fuerza que la equilogía; por qué no hay carrera de desarme, sino armamentista. Por qué las materias primas no cuestan lo que valen y la deuda no se extingue nunca; por qué se confunde a los humanos con mercancía, y las promesas fúnebres cosechan tantos votos. Por qué no se prestigia más a Noruega, Suecia, Luxemburgo, Holanda y Dinamarca por superar el 0,7 del PIB en Ayuda Oficial al Desarrollo.

      • Vivimos en una carrera de naciones y empresas. Una plutocracia de poderes conservadores (en el sentido más literal de la palabra) cuyos intereses prioritarios, lejos de corregir desigualdades, van en la línea de desentenderse de necesidades humanas básicas.
      • No se trata de establecer una política económica sobre la base de la compasión, sino del respeto a la dignidad humana. No se trata sólo de ingresar dinero, sino también de ganar justicia. Ahí está el verdadero éxito económico. Por eso no se puede hablar de economía internacional sin hablar del hambre en el mundo. No se puede pero se hace. Puro tancredismo.
      • Ya lo decía el periodista Michel Collon. Vivimos en un mito que hace olvidar el conflicto Norte Sur, tal vez porque la codicia se envuelve de razón de estado y patriotismo. Nuestro pensamiento sigue programado en clave nacional o estatal.
      • La cuestión Norte Sur es un tema central y no lo parece. El hambre es erradicable y tampoco lo parece. Como si fuese un fenómeno desconectado de la economía, una variable estadística, y no generase millones de víctimas y sufrimiento. Como si no se tratase de una emergencia y no hubiera esperanza.
      • El desarrollo se observa en clave de filantropía más que de política exterior. En clave de incumplido 0,7 y no de 99,3. Hay intereses múltiples para encoger la magnitud de estas cuestiones. Los compromisos se incumplen sin temor a perder elecciones, y las tertulias, rebosan de otros asuntos, que son los que nos importan y nos entretienen, aunque sean de calado menor. La primera generación capaz de erradicar la pobreza no tiene prisa en hacerlo.

      Para el filósofo Daniel Innerarity, «un proyecto político tiene que encarnar una esperanza, razonable e inteligente, o no pasará de ser más que la inercia necesaria para seguir tirando». La comunicación para el desarrollo suele buscar más la compasión que la rebeldía democrática. La cronificación de la desigualdad extrema provoca escepticismo, y apuntala la desesperanzadora impresión de que la extensión masiva de los derechos humanos a medio plazo es escasamente factible. Sin embargo, 60 años después de su proclamación ya toca protegerlos y respetarlos.

      29 enero 2008

      La imagen en política

      Escribe el filósofo Daniel Innerarity (en la foto) en El País (28-1-08): “En un horizonte de politización escasa, terminamos votando por los atributos personales”


      Cuando la imagen se apodera de la política se trata de crear emociones. “Por eso los políticos se muestran tan indignados, escenifican afectación o nos comunican más sus convencimientos que sus decisiones”, argumenta Innerarity.


      Su observación conecta con lo que el sociólogo Vicente Verdú denominaba capitalismo de ficción: "no se preocupa tanto por la mercancía como sí por la idea que ésta aporta. No se valora su utilidad sino lo que significa".



      Ver también:
      • Vicente Verdú es autor del célebre “El estilo del mundo” (Anagrama, 2003) que describía la evolución de un capitalismo que aspira a gustar y crear sensaciones, produciendo una realidad “más pueril, antitrágica y simple”.

      24 enero 2008

      Imaginación e ironía para un cambio social

      Para el escritor Eduardo Galeano, “el humor es muy importante para los que queremos que las cosas cambien. Hay que revolucionar el lenguaje, porque hay discursos que matan por aburrimiento” *

      “Si sabes venderte, te compran”, ha escrito el articulista Javier Ortiz sobre el arte. También hace falta cierta mercadotecnia para que discursos a contracorriente se abran espacio. Con creatividad y audacia, el pensamiento social ha de aprender a manejar los tiempos, y a argumentar con brillantez. Demasiadas veces parece un equilibrio casi imposible. O hay mucho envoltorio y poca chicha, o viceversa, o poco de nada. Así no se vertebra opinión.

      Un investigador argentino-uruguayo, Mario Kaplun, afirmó en los ochenta: “definir qué entendemos por comunicación equivale a decir en qué clase de sociedad queremos vivir”. Lamentablemente, la comunicación social contemporánea aspira en exceso a emitir y no escuchar, a consignar más que a autocuestionarse. Normalmente, se paga a los comunicadores por enunciar y publicitar, no por escuchar, rastrear u observar. Para eso hace falta tiempo, que es oro.

      * Revista El Sur, de Medicus Mundi Navarra (diciembre de 2001)

      Saber más: Creatividad crítica
      • Desde el arte a la ocurrencia sencilla, múltiples formas creativas de protesta se convierten en herramientas de comunicación












      La ilustración de la niña y los globos, en el "muro de la vergüenza" israelí, es de Banksy.) así como la de la niña cacheando al militar.


      • John Paul Lederach, profesor universitario, apela en su libro “El arte y el alma de la construcción de la paz” a la sagacidad, la imaginación moral y el aprendizaje continuo.