22 julio 2019

"Hacer política"

En un homenaje a Mariano Ferrer, periodista recientemente fallecido se han leído unas palabras suyas sobre su idea de la política. Son elocuentes:

"Para mí, hacer política hoy es: primero pensar, sobre todo pensar, se piensa poco; segundo, tratar de obtener una idea clara de lo que conviene hacerlo y cómo: tercero, compartirlo, hacerlo común; cuarto, tratar de que lo debatan en positivo quienes no son aliados y quienes lo son; quinto, ganar la votación para tratar de poner en práctica esa idea, y si se pierde, reflexionar sobre el camino realizado y vuelta a empezar".


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Punto de giro

Mi análisis en Diario de Noticias (21-7-19)


Aunque el proceso de investidura provoque a estas alturas un cansancio palpable en buena parte de la sociedad, con su renuncia a tres días vista de la sesión del lunes, Iglesias ha manejado bien los tiempos. En la batalla de relatos en la que se ha convertido la política, las cuestiones programáticas de fondo se han dejado para el postre, después de que PSOE y Unidas Podemos hayan pasado semanas de lucha grecorromana. La entrevista a Pedro Sánchez en La Sexta se convirtió a la postre en una oportunidad para Podemos. Sánchez dio vía libre a un gobierno de coalición sin Iglesias. El semáforo por tanto se ponía en ámbar. La tan traída presencia de Iglesias podía guardarse en el cajón si el PSOE se abría a otros nombres o se podía apretar en las condiciones programáticas y el potencial de las carteras. 


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03 julio 2019

Diagnosis de un atasco

Análisis publicado en Diario de Noticias y Noticias de Gipuzkoa (1-7-19)


La fontanería, un oficio que desatranca atascos, es una de las metáforas políticas más socorridas cuando llega la hora de alcanzar acuerdos. La política estatal se halla de nuevo embozada, y los hombres y mujeres que pueden negociar reciben órdenes de no aflojar las tuercas o como mucho de amagar con un destornillador. Van pasando las jornadas, ya en pleno ambiente estival, y la política se apelmaza en el bochorno, dos meses después de unas Generales que se adelantaron como ejercicio de resolución democrática. Sánchez convocó dichos comicios el 15 de febrero. Entre la precampaña, campaña y postcampaña han pasado cuatro meses y medio, y el PSOE guarda sus opciones de gobierno como un automóvil tapado en el garaje, al que solo se arranca de vez en cuando. Si no se mueve hasta septiembre la batería o los neumáticos podrían acabarse estropeando. Pero el PSOE tal vez asuma el riesgo si concluye que a bajo ralentí se desgastan más los motores de Ciudadanos, Unidas Podemos y Vox.



18 junio 2019

Sanchismo a plazos

Mi análisis en Diario de Noticias (17-6-19)


El final del juicio al Procés y las conversaciones para la investidura de Sánchez marcan los prolegómenos del delicado otoño que se avecina. Abordar desde un diálogo fructífero el conflicto territorial requiere determinación y coraje, dos elementos que se echan en falta en el proceder mudable de Sánchez ante la cuestión catalana.

Pedro Sánchez se enfrenta al reto de gobernar sobre los resultados del 28 de abril, sin más amagos de nuevas elecciones. De un gobernante se espera por encima de todo que gobierne. El presidente en funciones se encuentra en el momento de conformar una mayoría. El tiempo de los golpes de efecto y las estrategias postelectorales se agota. La coyuntura hace años que arrastra una dimensión histórica insoslayable, y dicha trascendencia no debería quedar a merced del mero cálculo comunicativo, por hábil que sea el trabajo de Iván Redondo. Solo con el agua de la lluvia no se llena una piscina. La necesidad de altura política, concepto polisémico, genera un estado de ánimo que oscila entre la preocupación apocalíptica y la esperanza infundada. Extremos que nutre el propio PSOE mirando a uno y otro lado en una búsqueda bipolar de alianzas que subraya la idea de un sanchismo falto de provisiones, de nuevo agarrotado con la tarea que le ha tocado afrontar. Para afrontar un diálogo que rinda frutos, lo primero que se necesita es coraje y lo segundo discreción, dos costosos ingredientes frente a una derecha que no dará ni un día de respiro. Pero esto último forma parte del guion de las dificultades, de sobra conocido.

10 junio 2019

Cuánto influye un rey


La jubilación de Juan Carlos I y el reinado de Felipe VI reabren la pregunta sobre el grado y el alcance del poder de la monarquía en España. Mi análisis en Diario de Noticias.

La monarquía: jefatura dinástica propulsada gracias a una estudiada combinación de adulación y opacidad. Sin ese viento de cola entra en turbulencias. Por eso, como escribió David Trueba, está "asentada sobre la fantasía y el ensueño". Es el precio a pagar por el hecho de que una familia represente y simbolice un Estado. El de una estabilidad frágil, cuyo anclaje está sujeto al comportamiento de unos individuos que viven rodeados de adulación. Un estupendo negocio para la familia y un asunto de Estado que derivó en abdicación cuando la continuidad de Juan Carlos se convirtió en un riesgo para el sistema.