14 septiembre 2018

Ahora que quitan honores a Franco

Aprobada la exhumación de Franco, con la significativa abstención de PP, Ciudadanos, UPN y Foro Asturias. Los restos del dictador dejarán de estar ubicados en un conjunto monumental perteneciente a Patrimonio Público. Ya era hora. Han tenido que pasar cerca de 43 años para este cambio. Se necesitaba voluntad política, y desde un Gobierno central ha llegado de la mano de Pedro Sánchez. Lo cual ha abierto un interesante debate sobre los restos del franquismo. Un análisis que se entiende mejor releyendo este artículo o al menos un fragmento de Francesc Marc Álvaro en La Vanguardia (20-11-15):

"Si digo que Franco está sin estar es porque hay actitudes y prejuicios que responden a un elemento poco estudiado: ni las clases dirigentes ni la sociedad española en su conjunto –salvo minorías concienciadas­– han sentido nunca vergüenza pública por aquella tiranía. La falta de vergüenza por el franquismo nos ha hecho como somos. La falta de vergüenza por haber vivido en un régimen-cuartel mientras nuestros vecinos progresaban en democracia nos ha dado forma como ciudadanos".

¿Ideología del mínimo esfuerzo?

Pendientes de cual puede ser el recorrido judicial que tuvo la formación de Pablo Casado resulta ahora llamativo releer unas palabras de Manuel Fraga en 1984 en el Club Siglo XXI de Madrid reproducidas en su libro "El estado de la Nación" (Planeta 1985) hablando de una "ideología del mínimo esfuerzo":


"La "ideología del mínimo esfuerzo" rechaza lógicamente que pueda haber premios para los que se esfuerzan; no acepta ninguna excelencia ni jerarquía".

Resulta que la ideología del mínimo esfuerzo es justo lo contrario. Apoya por premiar a determinada jerarquía que no se esfuerza ni necesita esforzarse lo mismo que el resto de los mortales. Tres décadas después lo vamos comprobando.

10 septiembre 2018

Catalunya y la prospectiva política


Mi análisis en Diario de Noticias (9-9- 2018)

Diada de Catalunya a la vista. Será la séptima multitudinaria desde 2012. La primera de la no república. La segunda donde es noticia el desplazamiento de antidisturbios. En este marco, el independentismo ha hecho encaje de bolillos al reclamar de nuevo un referéndum pactado frente al ofrecimiento del Gobierno español de un nuevo Estatut. Así las cosas, el estado anímico del independentismo que creyó tocar la república con la punta de los dedos es variado. La fuerza del 1-O estribó en su carácter colaborativo, pero el partidismo  enseguida provocó las primeras fisuras. Después la improvisación hizo el resto.


04 septiembre 2018

Catalunya, segundo curso


Mi análisis en Diario de Noticias (2-9-2018)

La cuestión catalana (o española, según se mire), vuelve a marcar la agenda de un mes de septiembre tras un año de altísimo voltaje, en el que unos y otros han mostrado sus límites. El Estado español por su represión institucionalizada y su negativa al pacto, y el independentismo por su división interna y su falta de cálculo político y social.

Un conflicto entre impotencias, ahora con dos nuevos protagonistas. Quim Torra no tiene la fuerza política para la pregonada ruptura. Pedro Sánchez parece carecer de voluntad o capacidad de pactar una solución creíble. Uno y otro pueden apretar el botón de elecciones anticipadas. Sánchez, también el del 155. Pero los riesgos se reparten a ambos lados si se rompe la baraja. Torra y Sánchez son presidentes con debilidades. Torra, suplente de suplentes, está a años luz del liderazgo de Puigdemont, y gobierna en coalición. Sánchez carece del mando en plaza que Rajoy tenía en su partido, y está acogotado por la derecha. Así las cosas, la situación ha variado algo en su superficie, pero corre el riesgo degradarse. En el fondo, el Estado español ha perdido el miedo al 155.  La derecha, tras verse fuera del poder, se está envalentonando. Y las divisiones latentes siguen atenazando al PSOE.


30 agosto 2018

La deriva

Vox presumiendo de marcar la agenda a Ciudadanos. Cs y PP compitiendo in crescendo entre sí. Síntesis del panorama político español a la (ultra) derecha.
Hacer con jóvenes guapos una derecha guapa. Estrategia con visos de fracaso con jóvenes tan de derechas.
"Albert Rivera ya no será Adolfo Suárez", pronosticó en junio de 2015 . "Corre el peligro de terminar como un vulgar tranchette, fundido entre los dos grandes lados de la hogaza en la que se ha colado". Han pasado tres años y el pronóstico se ha cumplido.