26 junio 2008

Política, imagen y negocios: los dogmáticos no se suelen reconocer a sí mismos

  1. EN POLÍTICA SE BUSCAN FOTOS PARA CREAR SENSACIONES que cristalicen en VOTOS; imágenes con más carga política de lo que parece. Por ejemplo: Bush bailando danzas o haciendo como que dirige una orquesta se hace menos antipático, más próximo y majete, menos guantanamero. Para saber venderse es imprescindible conseguir que te quieran comprar.
  2. ALCANZAR EL PODER POLÍTICO TRAE MUCHÍSIMO DINERO. Pero hay quien manda cuatro, ocho, doce años, y quien manda siempre. Los partidos adeudan y los bancos fían, por ejemplo, entre tañidos a competir en retrocesos sociales, como si cada recorte fuese sana poda.
  3. LOS DOGMÁTICOS NO SE SUELEN RECONOCER A SÍ MISMOS, pero muchos cuidan sus apariencias. En una sociedad mediática es lo que toca. Y con capital es más fácil: poderoso caballero es anunciante.
  4. LA BATALLA DE LA OPINIÓN LA GANA QUIEN CONSIGUE TRANSMITIR CON CREDIBILIDAD LA IDEA DE LO INEVITABLE, DEL NO HAY MÁS REMEDIO. La competitividad es una fuente continua de consignas en este sentido. Inevitable que bajen los sueldos, que florezcan los micropisos, los planes privados de pensiones, o las jornadas maratonianas. Lo inevitable no admite muchas valoraciones éticas. Es como discutir si es reprobable que cuando se pone el sol se hace de noche. Por eso buena parte del debate social está en la contraposición de prioridades en el gasto público, y en la defensa irrenunciable y exigente de los derechos humanos como hoja de ruta del desarrollo.
  5. ¿QUÉ SUENA MÁS FAMILIAR, “los negocios son los negocios” o “los derechos humanos son los derechos humanos”? Tan obvio como que en diplomacia cancelando negocios apoquinan primero los mandatarios. Olvidando o pisoteando derechos, pagan las víctimas. Porque también existen victimas fuera del terrorismo. Y violencias y violentos con lustre. Y “asuntos de estado”, y asesores y “servidores”, y dictados y desiertos, y una cantera de abusos comerciales y crediticios.


Saber más: 

  • El liberalismo se aplica con incoherencia, recuerda Pablo Martínez Osés, de la Plataforma 2015, porque la UE y EEUU cuando les conviene abrazan las políticas proteccionistas.
  • La crítica al liberalismo tampoco puede dejar de lado la paradoja migratoria, y el hecho de imponerlo a países con economías más débiles.

No hay comentarios: