06 abril 2016

"El poder se ejerce a través de la comunicación"

Recuerda el periodista Josep Carles Rius estas palabras del sociólogo Manuel Castells, sobre los marcos mentales y el poder

  • “La forma en que pensamos determina el destino de las instituciones, normas y valores que estructuran las sociedades. Muy pocos sistemas institucionales pueden perdurar si se basan exclusivamente en la coacción”. 
  • “La lucha de poder fundamental es la batalla por la construcción de significados en las mentes”. 
  •  "La construcción de significados en la mente humana es la fuente de poder más estable y decisiva".


Dicho de otra manera también por Castells:  “Todos los poderes se juegan en el espacio de la comunicación”, o de forma más directa en el suplemento dominical Magazine (17/1/10) : "el poder se ejerce a través de la comunicación":

"Hoy por hoy la gente piensa que recibe toda la información y luego decide. Esto es irreal. La neurociencia ha demostrado que trabajamos a partir de emociones y sentimientos. Por ejemplo, hay cinco veces más probabilidad de registrar una información que coincide con lo que ya pensamos que una información que contradice lo que ya pensamos".

A la pregunta de quién tiene el poder, Castells respondió que "los que tienen mayor capacidad de intervención en el espacio de la comunicación y a veces son amplias redes espontáneas por móviles o por internet", poniendo el ejemplo de lo sucedido tras el 11-M. Durante la conversación, Castells recuerda que "el que la gente sea libre al comunicar no garantiza lo que la gente va a hacer con esa libertad", y añadió que lo que hacemos en internet "es lo que realmente la sociedad es. Es nuestro espejo de la historia", lo que nos "obliga a descubrir quienes somos realmente".

Saber más: La narración política responde a marcos ideológicos
Los marcos de referencia, estudiados por el célebre George Lakoff, autor de "No pienses en un elefante" y "Puntos de reflexión", entre otros, son claves en la conformación de la opinión pública. La semántica revela valores y emociones. Como nos orienta el pensamiento y nos otorga identidad, necesita ser pensada. En los gabinetes de comunicación de Zarzuela o Moncloa, ministerios, presidencias autonómicas, en la OTAN o en el Vaticano; en la banca, en empresas o sindicatos; en la UE y en el resto del mundo; en tantas y tantas instituciones, se trabaja a fondo el lenguaje persuasivo. Y como el poder sabe escribir bien, la ciudadanía debe aprender a leer bien, y manejarse con el vocabulario.En consecuencia: 

Consuma el lenguaje con suma atención, nos informamos y nos ideologizamos a través del vocabulario; las palabras que escogemos nos identifican, y desvelan nuestra forma de entender la convivencia, a veces en pequeños detalles. Es muy distinto hablar de una ley "menos transigente" que "más intransigente", por ejemplo, o de una autoridad "más tolerante" que "menos intolerante". Cuando se apoyan guerras como si no entrañaran violencia,  cuando se ensalza el patriotismo denigrando el nacionalismo; cuando  para tanta gente es más guerracivilista desenterrar desaparecidos que conservar en las calles símbolos conmemorativos franquistas, o cuando  hay demócratas pro castristas como los hubo maoistas o leninistas, resulta conveniente hacer memoria y revisar el lenguaje político y sus diferentes relatos. También claro, el original de este blog.

05 abril 2016

La "reforma plurinacional" de Catalunya (2010)


Apunte de hemeroteca. Alguien puede pensar que la posición de Ada Colau o de En Comú Podem sobre la plurinacionalidad del Estado es novedosa. Y no es así. Lo realmente novedoso es el grado de poder alcanzado tras la irrupción de Podemos.
 
En 2010, entre las "soluciones de izquierdas" en el folleto de ICV EUA se afirma (traducido del catalán):

"Catalunya es una nación. Los catalanes y las catalanas dimos apoyo al Estatuto (...) Por una reforma federal y plurinacional de la Constitución".

Postura que algunas izquierdas de otras autonomías la catalogarían de derechas.

03 abril 2016

UPN, el centro y la concordia

Navarra vive un nuevo tiempo, con un Gobierno apoyado por fuerzas pluridentitarias. Entre los retos, el de lograr una mayor concordia. 

El éxito sería colectivo pero exige a todos. También a la oposición, en la que UPN ha adoptado el Apocalipsis Now como relato. Tras la marcha de Barcina, el partido a días se Aizpuniza *, a días abraza el Fraguismo, y a días añora a Ferraz. UPN está llamado a jugar un papel clave en el devenir de esta tierra, pero parece preso de la ansiedad por haberse quedado en minoría. Inflexible y áspero, como un malhumorado guardés. Sus afiliados y simpatizantes podrían recordar la fuerza de esa unión que pregonan; atender a sus analistas más templados y conceder al adversario una parte de razón. Principios liberales, no más. O dicho de otra manera: el compromiso de los regionalistas para con su proyecto, digno de reconocimiento o cuando menos de respeto, es compatible con una puesta al día que llene de sentido práctico la moderación que pregonan.

Tienen trecho por delante. 

 
* Aizpún fue un hombre con olfato. Se enroló en la UCD de un Suárez proveniente de Unión del Pueblo Español. Y desanduvo este camino porque no aspiraba al centrismo identitario, sino más bien a lo contrario. Por eso lanzó su nuevo proyecto y por eso tuvo éxito, porque supo además modularlo para que fuese duradero. Junto al PSN promovió una idea del pactismo narrativamente eficaz. Pero el pacto entre identitariamente diferentes pasó de largo, y Navarra quedó dividida y descentrada por los sentidos de pertenencia y a causa de la violencia. Parafraseando a Suárez, adolecimos de una habitación confortable para todos y cada uno de los navarros (y navarras).

Centros

Cultivo de la nostalgia en la Televisión Pública Española. Proceso de Ucedización en la política. Fenómenos entrecruzados que no son fruto del azar. TVE es un invernadero de sentimientos, donde los años setenta y ochenta rebrotan como tulipanes, gracias a una temperatura anímica adecuada. El retromarketing alcanza de lleno al PSOE, ofertorio de un cambio “seguro” como el de UCD en el 77. Entonces Suárez aseveraba que “el centro es democracia”. Ahora Sánchez habla de un “tiempo de diálogo” y pacta con la que calificó de "nueva derecha”, sometidos como estamos a la derecha europea. 

Ferraz presume de saber leer el encargo de las urnas, pero hay precedentes que lo desmienten. Felipe González, por ejemplo, no quiso entender el mensaje en 1993, por más que afirmase lo contrario. Dos décadas después su figura se hace ominipresente, y el jarrón chino es un armario empotrado que condiciona la redecoración del piso. Lejos de ser considerado un armatoste, conserva el rango de indiscutible, e inspira un discurso copioso en guiños a su época. 

Comparado con la belle epoque felipista, el liderazgo de Sánchez es infinitamente más precario. Por eso el secretario general del PSOE ha reeditado la teoría de la pinza con doble acento sevillano. Atrayéndose a González, neutraliza de momento a Susana Díaz, a la que también copia. La única posibilidad de Sánchez consistía en seguir la estela de la presidenta andaluza, aparentando pujanza en el entendimiento con Rivera. Recuerden que Díaz rompió con IU, anticipó elecciones en busca de una mayoría absoluta, y tras quedar lejos de ésta, cambió de socio. Así diluyó su fracaso, y así se ha lanzado Sánchez al New Age del `progresismo reformismo´, asesorado por una ex consultora de Ciudadanos. Bonhomía centrista en busca de un sillón mullido, sin voluntad alguna, parafraseando a Suárez, de elevar a la categoría de normal el derecho a decidir. 

La Segunda Transición de momento se queda en caricatura de la primera. En relevo generacional edulcorado; con Sánchez gustándose en el papel estelar. Su asesora, Verónica Fumanal, en el papel de Carmen Díez de Rivera. Rajoy antiguo como Fernández-Miranda; Rivera soñando con Cebreros, e Iglesias cual secretario de organización de UCD, entre divisiones. Tramas pendientes de un Puigdemont centrípeto, si llega. Si Rajoy se echa a un lado, tendría el acomodo de haber vencido el 20-D y la tamborrada del servicio al Estado, pero sobre todo, complicaría la vida a Sánchez. 

23 marzo 2016

`Infopolución´ y la ignorancia de la ignorancia, según Javier Erro

Especialista en comunicación que aportó esta definición en su libro Comunicación Desarrollo y ONGD, editado por Hegoa en 2002


"Llamamos infopolición al efecto de desinformar que se produce por la indigestión de exceso de información (datos irrelevantes). Su mayor peligro: produce ignorancia de la ignorancia (las personas desconocen las causas y consecuencias reales de los fenómenos, pero se creen informadas y no buscan más información).


Más sobre este libro:

Javier Erro se refería así a `la cultura de la solidaridad dominante´: 

“La cultura de la solidaridad dominante nos lanza un discurso contradictorio. Tan pronto nos recuerda que la solidaridad no entra dentro de sus valores y, que por tanto agoniza con sus señas de identidad amenazadas (el ocaso de la solidaridad a manos sobre todo del fundamentalismo neoliberal); como sostiene que vivimos en la sociedad más solidaria de la historia (los años noventa: la era de la solidaridad: nunca existieron tantas ONGD ni tantas llamadas a ser solidario). Parece tan cierto que la solidaridad no cabe dentro de una cultura dominante que agota la existencia en las relaciones mercantiles y en el individualismo más feroz, como que esa cultura individualista la necesita como coartada y antídoto contra su propia vocación autodestructiva”.