25 enero 2016

Maragall


Partiendo de la base de que cualquier país, comunidad nacional o de vecinos es plural, Catalunya tiene en Barcelona a un país en sí mismo de tradición social, editorial y multicultural. Una ciudad de histórica inclinación a la izquierda, gobernada ahora por una mujer que hace poco peleaba contra los desahucios,  y en su día por Maragall, quien después presidió la Generalitat con un acuerdo en ese eje ideológico. Pasqual, federalista, impulsó la reforma del Estatut, se creyó de verdad lo de la España plural, y dijo de Zapatero que había “entendido que la España de corte federal es la España a la que vamos".

Visionario no fue en lo que se refiere al ex presidente del Gobierno, pero Maragall asumió una serie de ideas que sirvieron de fertilizante político para el derecho a decidir. Su severa derrota personal y sobre todo el recorte del Estatut, abonaron el cambio político profundo que ha vivido esta comunidad en los últimos 5 años. Porque el ninguneo al que le sometieron era también el rechazo a unas nuevas coordenadas para el entendimiento. El preinicio del punto de giro que acabó derivando en el Procés.

La imagen, de Wikipedia

Saber más:
El auge del independentismo catalán deriva en parte de la percepción de una parte nueva de la sociedad sobre la imposibilidad de cambiar España. El propio Maragall, uno de los promotores del Estatut, afirmó en 2006, a punto de dejar de ser president de la Generalitat: 

"esta etapa terminará habiendo obtenido por primera vez el reconocimiento de la nación catalana por parte del Estado español".



Saber aún más:
  •  "Otra España es posible" Lluís Foix, La Vanguardia 23-12-03, tras la victoria de Maragall. "Hará falta mucha pedagogía explicativa"

22 enero 2016

Pensar en el lenguaje

Casi todo lo que sabemos es porque lo hemos «oído decir», afirma el filósofo Daniel Innerarity. Pensar entonces en el lenguaje que consumimos es un valioso ejercicio. Del relato de las cosas depende en parte nuestra relación con la realidad y con los demás. El lenguaje es portador y transmisor de valores. Desde un punto de vista político forma, deforma, reforma; construye o destruye; invita a hacer o no hacer, o a sólo deshacer. Consigna infalible o enunciado flexible, el lenguaje racionaliza o exacerba las diferencias, pero también ensambla acuerdos. El lenguaje son lenguajes. Instrumento del poder y de poder, también de contrapoder. A veces humo mercantil, o ruido prefabricado. Pero también excelencia y cultura, sabiduría, ética.
Para transformar idearios es preciso contar con la lingüística. Al fin y al cabo, señala el filósofo José Antonio Marina, nuestra inteligencia está empalabrada (La selva del lenguaje, Anagrama).


Saber más: Política y lenguaje

"La política es ante todo lenguaje"

Santiago Cervera, ex miembro del Partido Popular y actual colaborador de Diario de Noticias (22-11-15)


"La batalla del lenguaje es la primera batalla política"

Esperanza Aguirre (25-10-11)

"No habrá ninguna reforma del sistema educativo, ni transformación de la sociedad, ni desarrollo personal, sin entrenamiento en el amor a la palabra. Quien es descuidado con la palabra lo es también con el cuidado de sí mismo"

Ángel Gabilondo, ex ministro de Educación (Diario de Noticias 13-10-13) 

19 enero 2016

Paisaje después de la batalla


Artículo mío en Diario de Noticias (18-1-16)

“Hay que tener mucho cuidado con el exceso de entusiasmo” tituló en una ocasión F.L Chivite, columnista de esta casa. Me parece una reflexión estupenda para analizar el procés, vista su evolución en dientes de sierra. El acuerdo in extremis de investidura ha evitado una frustración colosal al independentismo, con el consiguiente riesgo de fiasco en la hipótesis de otros comicios. En el transcurso del último trimestre, el más decisivo para su causa, el proceso se había invertido. Hasta entonces, con más o menos dificultades, el soberanismo catalán había llevado la iniciativa. Este otoño, en cambio, se visibilizó lo contrario; una parálisis con pinta de hipotermia, incluso en las negociaciones de última hora. 

18 enero 2016

Antinacionalismo nacionalista

Cuando la desconexión es centralista.  Relatos nacionalistas españoles de algunos creadores de opinión. ¿Qué modelo de convivencia propugnan algunos? Dos ejemplos

Félix Ovejero llama en El País (12-1-16) a "abordar al nacionalismo en su exacta naturaleza, como un pensamiento reaccionario sin reservas, comparable al sexismo o al racismo", desde su concepto de nación preeexistente o superior.En noviembre, el propio Azúa esccribió que
"el nacionalismo se levanta sobre la negación de la posibilidad del debate".Félix Ovejero (El País 6-11-15). 
Cuatro años antes César Alonso de los Ríos había escrito (ABC 3-9-11):

"Uno siempre ha considerado que, por su propia definición, los partidos nacionalistas están reñidos con el bien de España".

El propio Alonso de los Ríos en 2009, también en ABC,demonizaba literalmente a Rodríguez Zapatero.

Saber más: "El nacionalismo"


  • El experto mediador Johan Galtung (foto de David Lisbona) hizo en 2001 la siguiente consideración:

    "Hablar del nacionalismo vasco, sin hablar que hay un nacionalismo francés y uno español, no tiene ningún sentido. Tenemos tres nacionalismos, y hay que construir un tipo de hogar donde los tres se sientan cómodos".

13 enero 2016

"De la hostilidad a la hospitalidad"

De un cuaderno editado por Cristianisme i Justicia y escrito por Miguel González Martín

"La posibilidad que tiene una persona de conseguir un visado par migrar regularmente se acerca a cero. Para la gente africana que se pone en marcha, atraviesa varios países, el desierto, acampa en precario durante meses e intenta saltar, pasar en embarcación o a nado no hay forma legal de entrar a Europa" (...) "¿Por qué no lo intentas legalmente en vez de jugarte la vida?" parece que dicen las autoridades en tono condescendiente. Porque esa posibilidad, simple y llanamente, no está disponible".

Saber más: Mateo Aguirre, sj. en Papers de Cristianisme i Justícia (junio 2008)

“Uno tiene la impresión de que lo único que nos llega de África es gente famélica que huye de sus países en guerra para aprovecharse del bienestar que nosotros hemos construido con tantos años de trabajo. Sin embargo, nadie nos habla de los otros “cayucos”, los grandes barcos que surcan nuestros mares cargados de todo: madera para nuestros muebles, coltán, para nuestros teléfonos, cobre para nuestras instalaciones eléctricas, caucho para nuestros coches…”