08 abril 2008

La idea

Cuestionar qué componente emocional está en la base del altísimo gasto militar; dar más importancia a los incumplimientos políticos en materia de pobreza; aprender a establecer prioridades haciéndose preguntas de este tipo

  • ¿Cuántos submarinos nucleares necesita el mundo? ¿Cuántas instalaciones de acceso al agua potable y de saneamiento?

  • ¿España estaría más equilibrada con mayores gastos en salud y educación retraídos del presupuesto militar?

  • ¿España necesitaba prioritariamente 2.600 misiles anticarro comprados en 2007? ¿Y 24 misiles Tomahawk? *(fte. Justícia i Pau)?

Se calcula (fte.CONGDE) que con una inversión anual de unos siete mil millones de euros (menos del 1% de los gastos militares mundiales en 2005) podrían reducirse a la mitad para 2015 el número de personas sin acceso al agua. Casi el 90% de las muertes producidas en el mundo por diarreas, segunda causa de mortalidad infantil, están relacionadas directamente con un déficit en el abastecimiento de agua y saneamiento. Más de dos millones de niños y niñas fallecen cada año por enfermedades derivadas de un saneamiento deficitario. El 40% de la población mundial carece de sistemas de saneamiento adecuados.


04 marzo 2008

Por el respeto migratorio


Las ONG han de tener presente su dimensión política y no enmudecer en debates como la inmigración, porque se están azuzando recelos muy perniciosos como enganche electoral.

Cotiza en el asunto de la inmigración, una mirada defensiva, que olvida la persistencia de desigualdades extremas. Porque para desorden, el de la miseria; para división, la generada por la pobreza y la marginalidad; o para sinrazón la impagable deuda externa (en 2005, según la Plataforma 2015, los países del sur transfirieron a los enriquecidos más de 510.800 millones de dólares en ese concepto, casi cinco veces el flujo de ayuda oficial al desarrollo de norte a sur en ese periodo).
Se insiste en estas elecciones generales en que los inmigrantes son sujetos con los mismos derechos y obligaciones que los españoles, pero esta razonable posición no contempla ni remotamente la posibilidad de que todos los que se encuentren en situación legal participen con su voto. Si al menos la mitad del colectivo pudiese votar, los discursos de ciertos mítines seguramente serían diferentes.
Por cierto, sólo en España, los inmigrantes, sujeto paciente de una desmentida estrategia conservadora para tocar más poder, aportan con su trabajo el dinero necesario para sufragar 900.000 pensiones.

La imagen: viñeta de El Roto en El País (28-2-08)

Saber más:
  • "Frente a los cuatro catedráticos de Derecho Constitucional consultados por el Defensor del Pueblo que consideran constitucional la Ley de Extranjería, otros siete juristas consultados recientemente por EL PAÍS ven inconstitucionales los preceptos de dicha Ley que niegan a los inmigrantes sin permiso de residencia los derechos de reunión, manifestacíón, asociación, sindicación y huelga" (El País 24-3-01)

27 febrero 2008

Palabras huecas: el riesgo de que el lenguaje se vacíe de contenido

Elecciones Generales 2008: Hay palabras que suscribe todo el mundo, pero su significado en realidad se pone en tela de juicio o se ignora

Todo el mundo habla de integración, pero la inmigración se agita en España como un factor de desgaste de la sanidad y la educación públicas por el principal partido de la oposición. Todo el mundo habla de solidaridad, pero su peso político es tan ligero como para que la cooperación al desarrollo pasase prácticamente inadvertida en el primer debate entre Zapatero y Rajoy. Todo el mundo habla de ética, pero la educación para la ciudadanía es un arma arrojadiza.

Por eso es tan necesario que las organizaciones sociales defiendan sus valores con más brillantez. Hablar distinto y atender al lenguaje, incidir. No hay exceso de información en las ONG, sino de retórica promocional, argot técnico y lugares comunes. Y así es más difícil hacer cooperación sin paternalismo, y ser un lobby incisivo para que las cosas cambien.

Saber más: Por una redefición del éxito y del fracaso económico

Dos conceptos que se deberían revisar a la vista de la macro desigualdad mundial. Sin embargo, arraiga un neoliberalismo que desdeña debates relacionados con la justicia social, la ética y la cultura de paz, porque son un freno para sus intereses

  • El porqué o el para qué de la política y la economía

    Por qué hay paraísos fiscales en vez de paraísos sociales. Por qué la ecología tiene más fuerza que la equilogía; por qué no hay carrera de desarme, sino armamentista. Por qué las materias primas no cuestan lo que valen y la deuda no se extingue nunca; por qué se confunde a los humanos con mercancía, y las promesas fúnebres cosechan tantos votos. Por qué no se prestigia más a Noruega, Suecia, Luxemburgo, Holanda y Dinamarca por superar el 0,7 del PIB en Ayuda Oficial al Desarrollo.

  • Vivimos en una carrera de naciones y empresas. Una plutocracia de poderes conservadores (en el sentido más literal de la palabra) cuyos intereses prioritarios, lejos de corregir desigualdades, van en la línea de desentenderse de necesidades humanas básicas.
  • No se trata de establecer una política económica sobre la base de la compasión, sino del respeto a la dignidad humana. No se trata sólo de ingresar dinero, sino también de ganar justicia. Ahí está el verdadero éxito económico. Por eso no se puede hablar de economía internacional sin hablar del hambre en el mundo. No se puede pero se hace. Puro tancredismo.
  • Ya lo decía el periodista Michel Collon. Vivimos en un mito que hace olvidar el conflicto Norte Sur, tal vez porque la codicia se envuelve de razón de estado y patriotismo. Nuestro pensamiento sigue programado en clave nacional o estatal.
  • La cuestión Norte Sur es un tema central y no lo parece. El hambre es erradicable y tampoco lo parece. Como si fuese un fenómeno desconectado de la economía, una variable estadística, y no generase millones de víctimas y sufrimiento. Como si no se tratase de una emergencia y no hubiera esperanza.
  • El desarrollo se observa en clave de filantropía más que de política exterior. En clave de incumplido 0,7 y no de 99,3. Hay intereses múltiples para encoger la magnitud de estas cuestiones. Los compromisos se incumplen sin temor a perder elecciones, y las tertulias, rebosan de otros asuntos, que son los que nos importan y nos entretienen, aunque sean de calado menor. La primera generación capaz de erradicar la pobreza no tiene prisa en hacerlo.

Para el filósofo Daniel Innerarity, «un proyecto político tiene que encarnar una esperanza, razonable e inteligente, o no pasará de ser más que la inercia necesaria para seguir tirando». La comunicación para el desarrollo suele buscar más la compasión que la rebeldía democrática. La cronificación de la desigualdad extrema provoca escepticismo, y apuntala la desesperanzadora impresión de que la extensión masiva de los derechos humanos a medio plazo es escasamente factible. Sin embargo, 60 años después de su proclamación ya toca protegerlos y respetarlos.

29 enero 2008

La imagen en política

Escribe el filósofo Daniel Innerarity (en la foto) en El País (28-1-08): “En un horizonte de politización escasa, terminamos votando por los atributos personales”


Cuando la imagen se apodera de la política se trata de crear emociones. “Por eso los políticos se muestran tan indignados, escenifican afectación o nos comunican más sus convencimientos que sus decisiones”, argumenta Innerarity.


Su observación conecta con lo que el sociólogo Vicente Verdú denominaba capitalismo de ficción: "no se preocupa tanto por la mercancía como sí por la idea que ésta aporta. No se valora su utilidad sino lo que significa".



Ver también:
  • Vicente Verdú es autor del célebre “El estilo del mundo” (Anagrama, 2003) que describía la evolución de un capitalismo que aspira a gustar y crear sensaciones, produciendo una realidad “más pueril, antitrágica y simple”.

24 enero 2008

Imaginación e ironía para un cambio social

Para el escritor Eduardo Galeano, “el humor es muy importante para los que queremos que las cosas cambien. Hay que revolucionar el lenguaje, porque hay discursos que matan por aburrimiento” *

“Si sabes venderte, te compran”, ha escrito el articulista Javier Ortiz sobre el arte. También hace falta cierta mercadotecnia para que discursos a contracorriente se abran espacio. Con creatividad y audacia, el pensamiento social ha de aprender a manejar los tiempos, y a argumentar con brillantez. Demasiadas veces parece un equilibrio casi imposible. O hay mucho envoltorio y poca chicha, o viceversa, o poco de nada. Así no se vertebra opinión.

Un investigador argentino-uruguayo, Mario Kaplun, afirmó en los ochenta: “definir qué entendemos por comunicación equivale a decir en qué clase de sociedad queremos vivir”. Lamentablemente, la comunicación social contemporánea aspira en exceso a emitir y no escuchar, a consignar más que a autocuestionarse. Normalmente, se paga a los comunicadores por enunciar y publicitar, no por escuchar, rastrear u observar. Para eso hace falta tiempo, que es oro.

* Revista El Sur, de Medicus Mundi Navarra (diciembre de 2001)

Saber más: 

  • John Paul Lederach, profesor universitario, apela en su libro “El arte y el alma de la construcción de la paz” a la sagacidad, la imaginación moral y el aprendizaje continuo.