31 julio 2016

La idea de "España" de ABC


 


El imaginario de este diario, A la izquierda, portada del 31 de julio de 2016. "España reflejada por medio de 27 hombres y 5 mujeres, la mayoría de una similar franja de edad. A la derecha, del 13 de octubre de 2015, y la foto inferior, portada del 13 de octubre de 2011. "Toda España celebra", "con su Ejército".

Este mismo periódico publicó en octubre de 2011 una lista de "35 motivos para el orgullo español" y otra de "35 españoles para estar orgullosos". En la primera, entre los 35 motivos se cita el propio ABC, los "toros", la Transición, la Monarquía o el "Idioma español", en singular.
En la segunda lista, entre otros a Emilio Botín, Enrique Ponce, "Reyes de España", "una familia numerosa" o Antonio María Rouco Varela.

30 junio 2016

Cinco cargas de profundidad sobre el hambre

Del periodista Martín Caparrós, autor del ensayo El Hambre (Anagrama), durante el curso de verano organizado por la FAO y la Universidad Complutense bajo el título Hambre Cero: es posible. 

  • "El hambre contemporánea es la más canalla de la historia. Ya no es un problema técnico: es político y económico".

  • "Si hay algo que define la cuestión del hambre es que en general no es nuestro problema.No hay nada más ajeno".

  • "Ya no hay tantas hambrunas. Pero hay millones de personas que viven medias vidas".

  • "No existe el hambre, existen personas que pasan hambre"

  • "Hay niños que nacen de madres que no han tenido el desarrollo suficiente, ni en cuerpo ni en mente..."


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23 junio 2016

Un producto cartesiano

Elecciones. Ya llegan. Por fin; con su galimatías de necesidades, y cortejos. Con Iglesias por Sánchez y Sánchez sobre todo por Rivera.  Con Rivera por Sánchez, pero también por Cifuentes, porque el “cambio” para Ciudadanos es que el PP “se sume al cambio”. Y con Rajoy, fiel a su trote y a su plan de coalición contra “los malos”.

Un producto cartesiano, tras medio año de campaña. Madeja enredada desde diciembre que se ha pretendido desanudar a base de estrategia. Fuertes dosis de impostura que dejan la impresión de un PP superviviente, un PSOE taponado o herido y una izquierda acariciando el viejo sueño de Anguita gracias a la inserción con Podemos, que deja en línea rosa el referéndum catalán, desteñido por el sol del sorpasso y la intemperie de la división independentista.

En frente, esa derecha que suele practicar el `populismo´ y alejarse de la `moderación´, critica lo primero y presume de `sensatez´, con el `gobernar no es fácil´como comodín. Mientras, Rivera y Ferraz (y por supuesto Susana Díaz) comparten trozo de caladero. Rivera habla de los constitucionalistas´ como en tiempos de Redondo e Iturgaiz, y Sánchez, o muy justo de fuerzas o forzando al límite la máquina, se erige "alternativa entre lo malo y lo peor" tras mencionar por este orden al PP y a Iglesias. El PSOE incluye en el “progresismo” a Ciudadanos y el paradigma encoge otra talla, y se vuelve más curriño. 

El domingo la campaña no toca a su fin, porque es permanente y solo devora capítulos al ritmo de las redes sociales, en presente continuo. El lunes 27 comenzará el de los pactos, en tiempo de asueto, refresco y siesta. El ideal para si es caso comulgar con ruedas de molino, entre la canícula y el hastío, y evitar por medio de cualquier fórmula la sola hipótesis de unas terceras elecciones y esa maledicencia del `España va sola´.

Sean cuales sean los resultados y la gestión del 26-J, tras la conquista del poder hablará el Poder con mayúsculas. El del caballero don dinero. El jerarca.

18 mayo 2016

Suarismo post mortem

El manoseo de la figura de Adolfo Suárez, entre la paradoja y el cinismo. 


Con un presente y un futuro inmediato averiados, el PP elige ahora el comodín de la nostalgia de Adolfo Suárez. La crisis interminable y enorme, lleva a la estrategia de mirar al pasado. Abonarlo, edulcorarlo, manipularlo y estrujarlo. Lo mismo Ciudadanos, al que el traje le va muy grande. O incluso Pedro Sánchez, cuya mezcla 'por el cambio' y 'puedo prometer y prometo' es la metáfora de un PSOE ideológicamente rebajado, que diluye hasta el felipismo de 1982. Suárez en sus inicios en la Moncloa fue un gran seductor, y a partir de su enfermedad y sobre todo desde su muerte, una estupenda marca. Como toda gran marca con su correspondiente imaginario que hoy antiguos adversarios consumen con avidez.

La imagen, de Wikepedia