04 noviembre 2015

Precaución a la hora de valorar a un líder

Hace días  Luis Arroyo, presidente de Asesores de Comunicación Política, contaba en La Vanguardia que el jefe de gabinete de George W. Bush, Karl Rove  "decía que la gente se hace básicamente tres preguntas para valorar a un líder político: si es un líder fuerte, si puedo fiarme de él y si se preocupa de la gente como yo". Pues bien, repaso notas antiguas y encuentro que tras la primera etapa de la guerra en Afganistán a George W.Bush se le calificó en ciertos medios, también españoles de "cristiano hasta la médula", que "pone orden", "combate el terror", "con la determinación necesaria", "insospechadas dotes" y "sinceridad estratégica".

Hoy tenemos la perspectiva de 14 años transcurridos. Las hemerotecas no tienen piedad, y la propaganda termina cayendo por su propio peso, aunque habitualmente cuando es ya demasiado tarde. 

La foto, de Wikimedia.

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