11 de marzo de 2008

Sobre la moderación

“Moderado” es un concepto que suele contaminarse de partidismo. Proclamar moderación y situar al adversario en la “radicalidad” es un todo uno no exento de subjetividad, porque las cartas se reparten desde un determinado ángulo ideológico. Además hay radicales (que buscan la raíz de los asuntos) no "radicales". Por eso, intentar dibujar un mapa de la moderación es mucho más difícil de lo que parece, aunque seguramente plasmaría, en la connotación habitual de los términos, la existencia de un menor número de personas radicalmente moderadas que moderadamente radicales.
En la política y en la comunicación sería necesario compatibilizar los principios con una mayor capacidad de diálogo y de integración. Poner límites a la propia ideología, por muy convencido que esté uno de que es la adecuada. Porque cuando lo ocupa casi todo no respeta casi nada...

… Y tener la ética, que debiera ser elemental, de rechazar o apartarse de quienes corrompen las ideas con la violencia. Vengan de donde vengan.